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NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO, EL RINCONVPLL CON LAS VÍCTIMAS

13 julio, 2018

elrinconvpll con las víctimas del maltrato de género.

No a la violencia de ningún género

NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO

No queremos para ninguno de los sexos agresiones físicas, pero la violencia de género comienza con la violencia psicológica.

  • Sentir miedo en una situación afectiva de intimidad.
  • Sufrir el control y los celos exagerados de su pareja.
  • No poder vestirse, peinarse y arreglarse como la mujer  quiere.
  • Revisar los mails, el móvil, con quiénes salen, sus pertenencias, llamarla 5 ó 15 veces por nada. “No son muestras de amor,  más que una persona es una pertenencia del hombre”.
  • Hacerle perder las relaciones con el mundo exterior, aislarla.
  • Obligarla a hacer cosas que no quiere, como tener relaciones sexuales.
  • No recibir atención, humillarla, descalificarla.

En diferentes estudios realizados por  internet sólo en el año 2017 encontramos diversas cifras, así como muchos organismos que recopilan datos sobre los malos tratos  pero que muchas veces ni entre sí coinciden, como el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; el Observatorio contra la violencia doméstica y de género del Consejo General del Poder Judicial, o diversas asociaciones que también recopilan datos, una lástima que cada uno vaya por libre y no cotejen o corrijan los datos.

En los últimos 15 años, alrededor de 920 hombres han asesinado a sus parejas o ex parejas, así como a muchos de los hijos de estas.

Durante 2017 las cifras oficiales del Gobierno afirman que fueron 49 las mujeres asesinadas, pero no, esta cifra asciende a 99 víctimas si tenemos en cuenta los ocho menores también asesinados (la cifra más alta desde que se tienen registros), así como diversos colectivos que las cifras oficiales no recogen, como los feminicidios familiares, por prostitución o por el crimen organizado.

Esto, además de mostrar que, a estas alturas, hay divergencias incluso en los conceptos de víctima, el año 2017, pese al aumento de la visualización de esta lacra, con casos muy sonados como el juicio a La Manada, ha registrado un aumento con respecto al anterior, cuando se registraron oficialmente 44 víctimas mortales. De ellas, 11 habían interpuesto denuncia contra su asesino.

PERO LAS VÍCTIMAS SON MUCHAS MÁS

Por  desgracia, son muchas más que las mortales. Quedándonos sólo en datos oficiales, el total de denuncias en 2017 estaría muy por encima de 150.000, un dato muy superior a las 134.462 contabilizadas en 2016 y las 123.725 de 2015.

Este aumento de las denuncias en los últimos años puede ser visto de forma positiva, según la Fiscalía General del Estado, pero también recuerda, según la macroencuesta de violencia contra la mujer de 2015 la cifra de víctimas ocultas, casos sin denunciar, era del 65%, y lamenta que solo un 1,44 por ciento de las denuncias fueran presentadas por familiares o amigos, pese a que un 81 por ciento de las víctimas dijo haber comentado su situación.

Dentro de las denuncias realizadas, sólo en el tercer trimestre de 2017, de cada diez juicios celebrados por violencia de género, siete de ellos acabaron con condenas para el maltratador, lo que representa la cifra más alta de la serie histórica de la estadística judicial.

CADA VE VEZ MÁS JÓVENES

no dejes que tu pareja te manipule el móvil.
Unicef denuncia que con los móviles las jóvenes también sufren violencia de género al dejarse controlar por esos novios celosos.

Pero el aspecto más preocupante que encontramos  en estos  datos sobre la violencia contra la mujer es el que nos muestra el desglose por grupos de edad. En la última memoria anual de la Fiscalía General del Estado se advierte de la cada vez más baja edad de las víctimas y agresores, incluso llegando a los entre 12 y 14 años.

EL HOMBRE NO CUENTA

Varios casos de violencia de género en la cual el hombre no es contado como víctima de asesinato de violencia de género

“Ese tío mató a mi hermano para hacer daño a su ex mujer. ‘¿Qué es lo que más quieres? ¿A él? Pues lo mato’. Si el tiro lo hubiera recibido ella, habría habido un minuto de silencio con toda la razón. Pero lo recibió mi hermano y no se guardó. ¿Por qué? Ella es víctima de violencia de género, pero mi hermano no. En algo nos estamos equivocando, porque víctimas son ella y él“.

Carol Piña es la hermana de Juan José, un mallorquín al que el machismo no dejó cumplir los 37 años. En la madrugada del 12 de mayo de 2016, mientras Juan José y Olga dormían en su casa, el ex marido de la chica entró en el chalé, mató de tres disparos a Juan José y agredió a Olga, que logró huir y pedir auxilio. Un año y medio después, a finales de 2017, el Instituto Balear de la Dona reconoció a Juan José Piña como víctima de violencia de género, la primera vez que un organismo público no judicial recoge el crimen de un hombre por otro en el contexto de la violencia machista.

Hombres que mueren a manos de otros hombres durante una agresión de género. Varones asesinados por ser la nueva pareja de la mujer, por ser personas queridas o por ser alguien que se interpone en una acción extrema de maltrato o de poder. Hombres que estorban a otros hombres y que sirven de diana para volver a dañar a la mujer. Hombres y niños que no hubieran muerto si no es por un ataque machista. No están en la ley, pero existen.

Está el caso de  Andrés, George, Josep, Juan o el más reciente, Casimiro, el abuelo Boni, que hace un par de semanas, el 27 de marzo, trató de impedir que su ex yerno violara y matara a su nieta en Castellón y fue asesinado a puñaladas. “Si la acción inicial va encaminada a hacer daño a la mujer, la víctima de violencia machista puede ser también un hombre. Es decir, mujeres u hombres que resultan asesinados en un contexto de violencia de género. Es lo que conocemos como femicidio vinculado.

Cuando un hombre mata a la pareja actual de su ex mujer está cometiendo un crimen machista, la víctima lo es en un claro contexto de violencia de género” .Las estadísticas de la Fiscalía General del Estado cuentan que entre 2013 y 2017, 26 hombres, entre niños y adultos, fueron asesinados en un crimen machista. Así son los datos de 2016, cuando tres varones murieron, y de 2017, cinco, cifras aún no publicadas en la memoria de la Fiscalía. Desde 2013 hasta 2017 (todavía no se ha contabilizado el caso de Casimiro Díaz).

Han habido 46 femicidios vinculados, crímenes donde las víctimas han sido tanto mujeres como hombres. “Se trata de personas, muchas de ellas hijas e hijos menores y en otros casos parejas actuales, queridas por la mujer, que era el objetivo inicial de hacer el mayor daño posible a la mujer o exmujer”. La ley sí recoge como víctimas de violencia de género a los varones niños en cuántos hijos de la mujer o menores de edad.

Pero a los adultos, no. Como Andrés M. J., que murió tiroteado junto a su novia, Sylvina Bassari, por los disparos del militar Javier Lacasa, ex pareja de la mujer. El asesino acumulaba denuncias por maltrato, una orden de alejamiento quebrantada y una petición para que entregase sus armas. Sylvina y Andrés vivían en un chalé desde que ella se separara de su agresor. Un amanecer de 2008, el militar llamó al timbre de la casa, descerrajó dos tiros sobre Andrés, buscó a Sylvina, le disparó tres veces y se suicidó. Un hijo de 4 años estaba allí. Sylvina entró en las estadísticas de la violencia de género. Andrés, no. al igual que Casimiro Díaz, asesinado por su ex yerno mientras defendía a su nieta.

Aquí, tanto mujeres como hombres son víctimas directas. La razón de su asesinato es la relación que tienen con la persona que busca el asesino, en este caso la mujer a la que quiere hacer daño. No es un femicidio, pero sí un asesinato vinculado a una situación de violencia de género”.  Otro ejemplo, George Coconasu, que a mediados de 2017 inició una relación con la ex mujer de Fernando Osés  y fue presuntamente asesinado por éste en noviembre de ese año.

Según la Fiscalía de Navarra, Osés tuvo conocimiento de esa relación en octubre y se negó a aceptarla. En distintos whatsapp, Osés llamaba “guarra” a su ex mujer y le enviaba mensajes amenazantes: “Te vas a enterar qué palos te esperan y otras cosas en la vida que un asqueroso rumano”. La tarde del crimen escribió: “Quiero matar, no te pongas en medio”. Hacia las 21.40 horas, el presunto asesino se dirigió al bar donde estaba George y “le asestó desde atrás una puñalada en el tórax a la víctima, que estaba sentado de espaldas a la ventana“. George Coconasu, el novio de la ex mujer de Osés, murió una hora y media después.

 

TAMBIÉN HAY HOMBRES MALTRATADOS

Para no comentar casos más recientes, incluso que han afectado a familiares próximos y amigos, he estado buscando y he encontrado un artículo de una abogada que desde su bufet en Sevilla defiende los casos de hombres maltratados y hay casos, que la verdad, son estremecedores y están a la altura de lo que sufren muchas mujeres también o incluso llegando más lejos, con suicidios, como en todos los caso ya no sabes quién es el culpable ya que hay mucha desinformación y sólo de habla de los casos de las mujeres, los hombres, también sufren de malos tratos psicológicos que llevan a la desesperación o a algo peor.

Son casos reales y es de las pocas cosas que he copiado y pegado en ésta web, pero me parece muy interesante ese punto de vista.

 Yobana Carril, de Celtius Abogados, lo que le sucede en los juzgados día tras día. Experta en materia de divorcios, define su bufete como un despacho especializado en hombres maltratados por la ley. Lleva más de 20 años defendiendo casos de divorciados que ponen los pelos de punta.

Carril asegura que “se está haciendo una instrumentalización de la ley de violencia de género para obtener beneficios económicos o bien la custodia total del hijo por parte de la mujer”. La abogada relata sin pelos en la lengua cómo recibe emails y amenazas diarias de sus compañeros letrados. “Me dicen que no debo preocuparme por mi cliente mientras esté dispuesto a abrir la cartera”. Pero, ¿qué ocurre si el hombre considera que esto no es justo y se niega a negociar lo que piden? La letrada asegura que es ahí donde puede comenzar la pesadilla…

Las graves consecuencias de “no ceder”

“Tengo casos estremecedores. Hombres que tienen que dormir en el coche porque no les queda nada”. Carril pone de manifiesto la desigualdad jurídica y los privilegios de la mujer en el divorcio sólo por el mero hecho de ser mujer.

“Un chico tenía que pagar a su expareja 1.500 euros mensuales entre manutención y pensión alimenticia. Se quedó en el paro cobrando 800 euros, fue a modificar su situación económica al juzgado, pero debido a la lentitud de la justicia lo perdió todo. Tuvo que esperar un año y medio a que cambiara la retribución que debía darle a su exesposa”. Esto sucede porque no existe carácter retroactivo. “Aunque se reclame que está en situación de desempleo, el hombre afectado debe seguir pagando y con recargo de un 30% si se retrasa o no puede abonar la cuantía. Después, cuando logra conseguir que el juzgado reconozca su nueva situación económica, no se le devuelve nada a mi cliente. Es una absoluta injusticia”.

Pero la tragedia y el infierno por el que pasan los hombres tras un mal divorcio puede ir a mayores. “Lo peor llega cuando hay rencillas emocionales, la expareja denuncia abusos sexuales, violación o, en el mejor de los casos, maltrato psicológico”. Es entonces cuando el divorcio pasa del juzgado de lo civil al de violencia de género. “Ahí el hombre ya está perdido. Hasta que salga el juicio pueden pasar tres años. Esto se da más cuando la madre quiere la custodia total de los hijos. Hasta que haya una sentencia firme, el hombre no podría ver a sus hijos y otros van directos a prisión provisional”, afirma contundente esta abogada.

VIDAS DESTROZADAS Y MIEDO A CASARSE

“Tengo un caso reciente de un chico absuelto de una violación. Su novia lo denunció justo después de dejarla él. Por despecho dijo que la había violado. Él fue a prisión ocho meses y después ella reconoció que era mentira”. Tampoco encontraron pruebas, pero “casi nunca investigan”, crítica Carril. “La reputación de mis clientes, aunque sean inocentes, está en entredicho, sus vidas quedan rotas”. La letrada añade que “hace poco un padre se suicidó porque no pudo soportar que su exmujer no le dejara ver a sus hijos. No pudo cumplir con los requisitos económicos que le exigía la parte demandante”, añade.

El hombre lo tiene muy negro como se enamore de la chica que no debe

Estas historias apenas son recogidas en los medios de comunicación, pero el ciudadano de a pie conoce de primera mano la realidad. “Los chicos jóvenes vienen a mi despacho pidiendo asesoramiento antes de casarse, pero no por la separación de bienes, sino por el tema de la custodia compartida o lo que les puede pasar si su pareja se enfada un día y los acusa de algo que no han hecho”. Carril nos comenta que “los hombres tienen miedo”.

Aunque la prensa no lo cuente, ellos están viendo lo que les sucede a un hermano, un primo, un amigo o a un compañero de trabajo”. Le preguntamos a la abogada si tiene hijos. “Sí, uno de 21 años y estoy asustada por él, lo tiene muy negro como se enamore de la chica que no debe”. La experimentada abogada sabe de lo que habla, y lanza un mensaje rotundo. “España tiene que aprender a divorciarse”.

Asociaciones que ayudan a los ‘mal divorciados’

No es la única que lucha por estas terribles experiencias de hombres divorciados. Existen asociaciones de padres divorciados en España que asesoran jurídica y psicológicamente a los varones que buscan ayuda tras una ruptura sentimental. Asepadi es una asociación madrileña que trata casos de padres divorciados.

Vienen a confirmar lo que la abogada describe. “No sólo tienen que lidiar con la separación de su pareja sentimental, también se les presenta un cambio económico radical. Deberán hacer frente a las pensiones alimenticias y a la manutención que dictaminen las sentencias y así llegamos hasta casos de padres que viven en su coche, no les ha quedado nada”.

El objetivo de Asepadi para poner fin al desastre financiero al que se enfrenta el hombre es muy claro: luchar por la custodia compartida. Según Diego Rodríguez, el tesorero de la asociación, “el hecho de que le otorguen la custodia a la madre obliga al padre a abandonar el domicilio conyugal y a pasar una pensión alimenticia y, en muchos casos, una ayuda compensatoria para la madre”.

Así llegamos hasta la rocambolesca historia de Jorge. Es un afectado más de las medidas preventivas que se toman hasta que sale el juicio y se determinan las condiciones del divorcio. Este trabajador madrileño acudió a Asepadi solicitando ayuda desesperadamente. “Ha conseguido, hasta que salga el juicio, la custodia compartida de facto. Tiene a su hija de un año y medio con él la mitad de la semana y aun así tiene que pasar a su exmujer la pensión alimenticia de la menor, estipulada en 250 euros mensuales”.

Por desgracia los que más tienen que perder son los padres a la hora de tener la custodia o pasar pensión, aunque sea culpa de la mujer,casi siempre le toca pagar al padre y encima sin ver su/sus hijos/as.

Aunque aquí no acaba la cosa. Tal y como denuncia Rodríguez, “Jorge cobra 1.250 euros netos al mes y su expareja 2.100 euros. ¿Por qué tiene que estar pagando esta pensión alimenticia?”, pregunta el tesorero de Asepedi. “La concienciación de que el hijo es de los dos parece estar calando en la opinión pública, pero aún hay que hacer más”, asevera Rodríguez.

Se ha ganado terreno, pero el 72% de las mujeres todavía logra la custodia los hijos sin esfuerzo ni lucha jurídica

Según el INE, en 2016 el 28,3% fueron sentencias de custodia compartida frente al 12,2% del 2012. “Se ha ganado terreno, pero todavía se le otorga al 72% de las mujeres la custodia los hijos sin esfuerzo ni lucha jurídica ante sus exmaridos”.

Jueces contra la desigualdad de los hombres

Al igual que el despacho de Yobana Carril, el bufete de Francisco Serrano en Sevilla trabaja para reducir la indefensión a la que son sometidos sus clientes ante los tribunales. Parece ser que los casos fraudulentos han aumentado. “Cuando la mujer no consigue la cuantía económica que exige a su exmarido, los bufetes de abogados recomiendan que lo denuncie por violencia de género”.

El magistrado, que trabaja ahora como abogado, aclara que “lleva cientos de casos en mi despacho con hombres que han sido absueltos, inocentes que ya tienen su reputación estigmatizada aunque se haya demostrado que nunca hicieron nada. Padres en la miseria, sin casa y sin poder ver a sus hijos”. Serrano opina, basándose en su experiencia, que “no sólo el hombre es el perjudicado, también la ex mujer y los hijos. Afecta a la sociedad en general porque se crea un incentivo perverso, un juego maléfico que va en contra de las mujeres que realmente son maltratadas”.

Al igual que Celtius, el despacho de Serrano ha vivido cómo algunos de sus clientes han terminado por quitarse la vida. “Sergio, un estudiante de Granada de 19 años, se suicidó tras la denuncia interpuesta por su novia, quien decía que la había agredido. La sentencia lo absolvió, pero la presión social que padeció en la Universidad fue insoportable para el chico, que sacaba matrícula de honor. Terminó suicidándose en el piso donde estudiaba su carrera”.

“No es el único varón que termina en el cementerio”, confirma Serrano. “Recientemente, llevé otro caso espeluznante. Tras 20 denuncias a su ex mujer, mi cliente decidió quitarse la vida porque no podía ver a sus hijos. El hombre fue condenado por insultar a su mujer y pedirle ver a sus hijos por el telefonillo de su antiguo domicilio. Tenía una crisis nerviosa, pero no hizo nada más. El incumplimiento de las visitas no es delito penal y muchas madres lo saben”, atestigua el juez.

Serrano es contundente con su mensaje. “Hay un auténtico negocio que se lucra y próspera económicamente con la ley de violencia de género. Despachos de abogados, asociaciones que se hacen llamar feministas y organizaciones que saben que cuantas más mujeres tengan en su haber, más subvenciones perciben”. El abogado penalista crítica, además, cómo los políticos están dividiendo a la sociedad, “Están creando una guerra de sexos absurda e inútil y, encima, con dinero público, con nuestros impuestos. Es lamentable”.

Todo tipo de violencia es deleznable.

Espero no haber herido ningún sentimiento, pero es lo que hay, porqué no salen las estadisticas de los hombres que se suicidan por culpa de denuncias falsas por parte de las mujeres, por no dejar ver a sus hijos, por pedir pensiones que en vez de mantener a un bebé o un niño lo tiene que pagar todo el padre llegando a caso que la mujer deja de trabajar porque con la pensión que cobra les llega para ella y su hijo, por qué tiene que pagar más el hombre que una mujer?, hay tantas injusticias…. pero al final sólo salen a la luz las que interesan, no las reales, un saludo.

Ponte en contacto conmigo y deja tus comentarios, me gustaría que me dijeras algún tema para hacerle una entrada (cosas legales eh, jajajja) ya sean fiestas o tradiciones de algún pueblo de toda España, carreras, actos públicos etc.  Gracias!!

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